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La provincia de Ourense

Baixa limia
A Limia
Allariz-Maceda
O Carballiño
Ourense
Terra de Caldelas
Terra de Celanova
Terra de Trives
Valdeorras
Verín
Viana
O Ribeiro

Sup.: 7.273 km2

Hab.: +330.000

La provincia de Ourense que cuenta con una superficie de 7.273 kilómetros cuadrados, se sitúa al Noroeste de España, en la zona sur de Galicia limítrofe con las provincias de Pontevedra, A Coruña y Lugo, y con el país vecino, Portugal.

Ourense cuenta con una población de más de 330 mil personas repartidas entre las 12 comarcas que componen la provincia en el que la comarca que engloba a la capital de provincia reune cerca del 50% de la población total. En el resto de las comarcas, la densidad poblacional es inferior por el menor tamaño de sus poblaciones.

La provincia presenta una orografía bastante accidentada, montañosa, en el que la región centro-oriental presenta la mayor altitud alcanzando el punto más elevado de la Comunidad Autónoma. La aparición de estas elevaciones, fruto de los movimientos tectónicos del Cuaternario, dieron lugar a 3 parques naturales emplazados en la parte oriental y sur de la provincia.

Los parques naturales que se encuentran repartidos por la provincia son el Parque Natural “O Invernadoiro” en la comarca de Viana, al este de la provincia, el Parque Natural “Serra da Enciña da Lastra” en la comarca de Valdeorras, al noreste de la provincia, y el Parque Natural “Baixa Limia-Serra do Xurés” en la comarca de la Baixa Limia, al sur de la provincia.

Que nos puede ofrecer...

Las principales potencialidades de inversión en la Provincia de Ourense las encontramos entre sus fortalezas y oportunidades.

Entre las fortalezas destacaríamos sus valores culturales y etnográficos tradicionales que proporcionan una elevada calidad de vida y un claro reconocimiento de los valores sociales y culturales ligados a ese sentimiento de pertenencia al territorio. En el ámbito más estrictamente económico, la enorme potencialidad del sector turístico, sobre a base de los abundantes recursos ligados a la naturaleza y a la riqueza monumental, y a nivel industrial, la importante disposición de suelo industrial que, junto a unas muy buenas comunicaciones, consiguen mejorar la competitividad de las empresas asentadas en nuestro territorio.

Sobre a base de las fortalezas expuestas anteriormente, surgen una serie de oportunidades que tienen que ver con esos cambios en las preferencias que se están observando en las personas en relación al ámbito rural y la tranquilidad que este ofrece frente al bullicio de las grandes urbes. En un plano más industrial, la oportunidad surge a nivel logístico, fruto de la mejora de las comunicaciones que va a derivar en unos mayores flujos comerciales con las principales zonas de influencia económica de nuestro ámbito.